Yatekomo vs. Yatecomeré… o por qué hay que tomarse en serio el naming de un producto

Ha sido noticia en la prensa económica, y seguramente ha provocado más de un chascarrillo: el Tribunal General de la UE ha dado la razón a la empresa gallega Yatecomeré, que litigaba contra el GB Foods por la marca ‘Yatekomo’. Al parecer, la cosa comenzó en 2013, cuando GB Foods (propiedad del gigante Agrolimen) inició los trámites para registrar su marca.

Hubiera sido una ocurrencia divertida si no fuera porque a la gallega Yatecomeré, con sede en Ribadumia (Pontevedra) no le hizo ninguna gracia. Se opuso, litigó y ha ganado. La vieja historia de David contra Goliat.

El asunto es más serio de lo que parece: Yatekomo llevó a cabo una ambiciosa campaña de publicidad que incluye todo tipo de soportes, lo que equivale también a cuantiosas sumas. “Yatekomo de Gallina Blanca”, puede leerse aún en la web de la firma en el momento de escribir este post.

La decisión de la UE supone un fuerte varapalo para Agrolimen. Sin duda tendrá consecuencias en las cuentas de la empresa, y por lo tanto en el presupuesto de marketing. Lo cual nos recuerda que las decisiones sobre naming no son simples juegos de palabras, y que el trabajo en equipo no se limita únicamente al entorno creativo, sino también (y de qué manera) al jurídico.

En las empresas de publicidad, comunicación y marketing, las consideraciones jurídicas acostumbran a caer como un jarro de agua fría: los servicios jurídicos son ese invitado incómodo, gris, el típico aguafiestas. Pero los hechos nos recuerdan que cuando está en juego una campaña con el dinero del cliente… no se puede jugar con fuego