¿Puede tu empresa presumir de una buena comunicación? Hazte estas 9 preguntas

Comunicar bien es algo relativo, estamos de acuerdo. Pero a todos nos ha pasado que un día vemos a un competidor anunciando una novedad original, o innovadora, o llamativa, y nos hemos preguntado: ¿y por qué mi empresa no hace estas cosas?

Tener una buena comunicación no depende necesariamente de publicar a diario en las redes sociales o de invertir grandes cantidades en SEO, SEM, campañas de PR, banners y Google Ads (todo eso está muy bien cuando detrás hay una estrategia coherente); es una suma de ideas que conviene tener muy claras. Basándonos en nuestra experiencia como asesores de comunicación durante 15 años, te proponemos estas 9 preguntas para que puedas hacer un primer autodiagnóstico:

  1. ¿Serías capaz de resumir lo que diferencia a tu empresa de la competencia en una sola línea? No hay duda de que serías capaz de explicar con pelos y señales los pormenores de tu empresa e incluso enumerar sus puntos fuertes. Ahora bien, ¿puedes hacerlo en una línea? La cantidad de mensajes que circulan actualmente (y el consiguiente ruido) en cualquier sector es de tal magnitud que requiere simplificar. Sabemos por experiencia que elaborar este mensaje sencillo y claro cuesta muchas horas de dedicación y discusiones.  ¿Lo has hecho ya?
  2. Tus colaboradores, clientes y potenciales clientes, ¿están al día de las novedades de producto/servicio que llevas a cabo? De poco sirve que te esfuerces en introducir mejoras en tus productos y servicios si no se comunican rápidamente a empleados/colaboradores, clientes y potenciales clientes (por ese orden, primero tu equipo, con el fin de generar un proceso fluido).
  3. ¿Cuentas con un plan de comunicación que concrete los objetivos anuales, así como los recursos que vas a emplear para lograrlo? No se trata de elaborar un larguísimo manual; a veces basta con un simple folio. Se trata de que concretes dónde quieres llegar, qué objetivos concretos planteas, qué canales vas a usar y qué recursos vas a poner a disposición del equipo que tenga que lograr estos hitos. Si tienes ocasión, asiste puntualmente a eventos de marketing para que te inspiren, o invita a tu equipo de comunicación a que lo haga (en Bcnpress lo hacemos regularmente, aquí va un ejemplo).
  4. Tu equipo de ventas, ¿está coordinado con el de comunicación? Es un clásico que se da demasiado a menudo: los vendedores van por un lado y ‘los de marketing o comunicación’ por otro.  No sólo es totalmente ilógico, sino que es ineficiente. El equipo de comunicación puede ayudar al comercial, y éste debe verlo como un aliado al que recurrir para que su trabajo sea efectivo. Como dicen los entrenadores de fútbol a sus jugadores:  «¡hablad!». Nadie quiere ver a un defensa y a su centrocampista haciendo el ridículo en el terreno de juego…
  5. La persona que toma decisiones de comunicación, ¿está formada para ello? A menudo ocurre que el equipo directivo, o la propiedad de la empresa, toman decisiones concretas que deberían ser responsabilidad del equipo de comunicación. O que dan instrucciones para abrir canales que la empresa no necesita o no está en condiciones de trabajar (echa un vistazo aquí). ¿Para qué tienes un equipo de comunicación si tomas tú las decisiones? Márcales la pauta y déjales que decidan. Ahora bien, para eso es necesario que tengas personas formadas y preparadas.
  6. ¿Llevas a cabo acciones de comunicación de forma improvisada? «Se me ha ocurrido una idea buenísima, verás…» / «Pero si es un momento, sólo tienes que publicar esto en redes y…» / etc. Si estas frases te resultan familiares, tienes un problema de comunicación. Y lo peor es que el/la culpable eres tú. Plantea objetivos, procura que estén alineados con los de gerencia y supervisa que se cumplan. Nada más (y nada menos). Improvisar acciones de comunicación sólo lleva al fracaso y a la frustración de las personas de tu equipo (o de la agencia que hayas contratado, si es el caso). ¿No te gustan las acciones que se están haciendo? Entonces convoca una reunión, expón tus argumentos o instrucciones y pide un plan de acuerdo con esas otras consignas.
  7. ¿Dispones de métricas que te ayuden a sacar conclusiones o hacer cambios estratégicos si fuera el caso? ¿Sabes cuántas personas entraron el mes pasado en tu web? ¿Tienes idea de si esa visita a la web fue exitosa o de si la tasa de rebote es muy alta? ¿Te reporta beneficios las inversiones en google ads, facebook ads o cualquier otra acción pagada? ¿conoces las métricas de las revistas en las que insertas banners o páginas en formato papel? Si no tienes toda esa información a mano, tu comunicación está coja: eres como un general que da instrucciones sin saber lo que ocurre en el campo de batalla.
  8. ¿Has cambiado o actualizado tu imagen corporativa en los últimos 3 años? «Pero si me pasé 2 años hasta que conseguí que me acabaran la web!». Tranquilo/a… No es necesario cambiar el logo, o la web, cada poco tiempo, pero sí es conveniente que haya cambios. Las personas nos cansamos de ver siempre lo mismo, y tus clientes (recuérdalo) son personas. Dales novedades, transmite dinamismo, sacude la imagen de tu empresa cada 3 años y te sorprenderán los resultados… (a lo mejor te inspira nuestro portfolio de diseño y de proyectos web).
  9. ¿Mantienes al día tus canales de difusión? No se trata de que publiques a diario en tu blog, en twitter, facebook, instagram, LinkedIN, mailings… elige tus canales con un criterio claro y marca una pauta junto con tu equipo de comunicación o agencia. Y a partir de aquí, mantén esos canales al día. Nada transmite una peor imagen de empresa que un canal abandonado. Valora también la conveniencia de usar otros canales disruptivos como el podcast (aquí te damos algunas pistas).