Miriam Garcés: “En comunicación nos mueve mucho ser los primeros, pero yo prefiero aportar valor”

Lectora empedernida y fan incondicional de Agatha Christie, Miriam es una periodista de pluma afilada y una observadora inquieta del entorno. Tras cinco años a bordo de Bcnpress, está convencida de que la comunicación exige adaptación constante. Conversamos con ella sobre su visión del mundo del periodismo y la comunicación en entornos empresariales.

Por F. Fandiño

 

¿Por qué escogiste el camino del periodismo?

A mí siempre me había gustado mucho leer y escribir, y cuando acabé Bachillerato vi periodismo como una opción que nunca me había planteado y fui a por ella de cabeza.

¿Te acuerdas del primer proyecto que llevaste a cabo como periodista?

Recuerdo que era un pequeño reportaje durante mis prácticas en El Periódico de Catalunya. Se trataba de escribir sobre una calle de propiedad privada en Barcelona que ponía limitaciones de acceso. Me tuve que poner en contacto con los vecinos que se estaban quejando y tuve contacto directo con todas las fuentes, que es lo que nos gusta a los periodistas. De hecho, me acuerdo mucho de este reportaje porque, al final, el Ayuntamiento les hizo caso y consiguieron volver a habilitar esa calle de paso.

¿Cuál es el proyecto que recuerdas con más cariño?

Hicimos un proyecto para Adaequo, un cliente que comercializa PLV en el segmento premium. Empezaban a ofrecer servicio de impresión 3D de alta calidad y habían invertido en una máquina de gran formato. Querían presentar este servicio y les creamos todo un evento a medida. Propusimos como hilo conductor el universo; era un símbolo perfecto de la amplitud, porque la idea era precisamente mostrar que la impresión 3D puede materializar todo aquello que uno imagina. Así que escogimos la ubicación del Observatori Fabra de Barcelona y propusimos al cliente crear para la ocasión unas figuras enormes con seres del espacio, astronautas, etc. Incluso jugamos con el universo del personaje de Tintín, estimulando aún más la imaginación de los asistentes. También hicimos convocatoria de medios, organizamos el catering, proyectamos un mapping con un despegue de cohete sobre la fachada del Observatori… Este fue el proyecto más grande que yo había tenido y el más global.

Te incorporaste a Bcnpress en 2017. ¿Cómo ha sido la evolución en los más de cinco años que llevas en la compañía?

Ha cambiado mucho. De hecho, al principio yo me ocupaba mucho más de temas de prensa y contenido. Las cosas han ido evolucionando y el mercado demanda cada vez más redes sociales, entre otras herramientas digitales. Se trata de ir adaptándose a los cambios, a veces radicales, que experimenta el entorno de la comunicación.

Si pudieras cambiar un aspecto del periodismo y de la comunicación en la actualidad, ¿cuál sería?

A veces nos mueve tanto el hecho de ir rápido, ser los primeros, que nos olvidamos de la importancia de hacerlo bien. Eso se está viendo, por ejemplo, en redes sociales. Yo prefiero pensar en calidad y no tanto en cantidad: antes querías publicar muchísimo para que todo el mundo te viera y ahora quizá piensas en redes como LinkedIn, buscando un contenido que realmente aporte valor. Lo mismo ocurre con los medios: casi todos los medios publican la misma noticia. Pues si no puedes competir por ser el primero, apuesta por dar más valor y entonces te seguirán más que al resto.

¿Cuándo descubriste que lo que querías era ir hacia el camino de la comunicación corporativa?

Me di cuenta durante la carrera.  En tercero de Periodismo empezamos una asignatura que era Comunicación Empresarial e Institucional y la cogí como optativa. Descubrí esta parte de la comunicación empresarial que creo que también tiene una parte bonita, que es comunicar qué hacen las empresas. También me ayudaba a escribir, que era lo que a mí me gustaba.

Si pudieses especializarte en otra disciplina que no fuera el periodismo, ¿cuál sería?

Si yo hubiera tenido que elegir otra carrera hubiese elegido Derecho. Me gustaba mucho porque te permite ver cómo está formado un sistema y eso es algo que me interesa.

Cuando no estás trabajando, ¿cuál es tu actividad preferida para pasar el tiempo?

Leo mucho.  No solo ficción, sino libros de desarrollo personal, sobre todo para conocer la personalidad de uno mismo y cómo mejorarla.  Para seguir mejorando, seguir creciendo como persona.

¿Cómo te ves dentro de diez años?

Me veo trabajando de lo que estoy trabajando, eso seguro. Pero creo que más especializada en algún ámbito. Creo que aún tengo que descubrir qué es lo que mejor se me da para saber dónde estaré dentro de diez años.

Si tuvieses la oportunidad de entrevistar a un personaje famoso, vivo o muerto, ¿a quién escogerías y qué le preguntarías?

Entrevistaría a Agatha Christie, porque siempre ha sido mi autora de referencia.  Si tengo que elegir ficción, es mi autora favorita, me sorprendía cómo en un texto era capaz de darle la vuelta a las cosas. Le preguntaría muchas cosas sobre cómo llega a los personajes de sus novelas y también cómo era su sociedad, porque a través de sus libros ella transmitía mucho cómo era la sociedad en la que vivía.

¿Qué libro te llevarías a una isla desierta?

Diez Negritos, de Agatha Christie. Diez Negritos o alguno de autoayuda. Alguno que me ayudara a entender cómo actuamos las personas.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere ser periodista?

Tienes que adaptarte mucho. No es como otras profesiones donde tienes unas bases estrictas y tienes que seguir la forma en que te enseñan.  Aquí tienes muchas herramientas con las que jugar.  Creo que es muy importante adaptarse y saber empatizar.