Benjamín Recacha: «La conexión entre la escritura y el audio me parece una fórmula muy interesante»

Amante de la literatura, de la escritura y de la montaña, Benjamín Recacha es un redactor todo-terreno que ha transitado por la gran mayoría de vertientes del periodismo. La comunicación local fue una de sus especialidades, y aunque ha tenido la ocasión de situarse frente a un micro y una cámara, es reconocido por su talento como redactor y su faceta como escritor (es autor de varias novelas). En esta entrevista, ‘Benja’ –como le conocen todos en Bcnpress– comparte con nosotros su evolución hacia la comunicación corporativa.

Por Fernando Fandiño

 

Has tenido ocasión de trabajar en muchos medios de comunicación, especialmente del ámbito local. Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria como periodista…

Pasé por una productora audiovisual donde hacíamos programas de televisión para una cadena local, Canal 25. Estuve también en Ràdio Ciutat de Badalona haciendo prácticas, porque yo soy de allí. Posteriormente trabajé en una agencia de documentación y clipping, buscando noticias y medios que mencionaran a los clientes. Estuve en prensa local y comarcal en Cerdanyola, escribiendo para Cerdanyola al dia y A fons Vallès. Pasé por una radio local en Barcelona, Ràdio Nou Barris, que era un trabajo no remunerado… algo bastante habitual en el periodismo cuando empiezas. Trabajé también en el diario El Punt de Badalona, al principio. Donde más tiempo estuve fue en el gabinete de comunicación del ayuntamiento de Montcada i Reixac, con un proyecto concreto para dinamizar un barrio. En la segunda etapa en el ayuntamiento hacía hasta cosas de diseño. Es decir, ¡lo he tocado casi todo!

¿Cómo llegas a la comunicación corporativa?

Antes de entrar en Bcnpress pasé por un diario de Badalona, L’Independent de Badalona. El problema fue que lo llevaba una asociación y no tenían medios económicos. No era sostenible, por lo que la última propuesta que me hicieron para continuar no la vi clara. Yo conocía a Aureli, uno de los socios de Bcnpress, a través de mi pasión por la literatura, que ambos compartíamos. Sabía que tenía una agencia de comunicación y le transmití mi interés por colaborar con la agencia. Al cabo de un tiempo me llamó diciendo que había un puesto y me pareció un reto interesante, porque era lo que me faltaba por tocar en el ámbito de la comunicación, del periodismo. Vi que tenían una propuesta interesante y que es un proyecto sólido, que lleva más de quince años en pie.

Has trabajado en radio, televisión, prensa escrita y en comunicación corporativa e institucional. Si tuvieras que escoger una de ellas, ¿por cuál optarías?

A mí me gusta mucho la radio, pero también disfruto mucho escribiendo. Hoy en día lo de quedarse con una cosa sola no tiene mucho sentido, porque está todo muy conectado. Vivimos en una sociedad en la que todo está globalizado, todos los inputs comunicativos están unidos por todas partes, así que tiene más sentido hacer cosas transmedia. La conexión entre la escritura y el audio me parece muy interesante. Al final puedes hacer un reportaje muy chulo, escribirlo y, si luego lo pasas al formato podcast, estás haciendo radio también.

¿Te acuerdas del primer proyecto que realizaste en tu primer trabajo como periodista?

En el periódico El Punt de Badalona, uno de los primeros trabajos que me encargaron fue un reportaje sobre la apertura de un sexshop en Badalona. Creo que lo hice bastante elegante y a la vez divertido. Otro proyecto en la misma época fue una investigación urbanística en Badalona: querían echar a unos vecinos de su barrio para hacer un proyecto urbanístico de construcción de viviendas. Fue quizás el primer trabajo periodístico en el que pude aplicar todo lo que se supone que un periodista debe aplicar a la hora de preparar una información.

¿De dónde nace tu pasión por escribir? ¿Y por la literatura?

Es una pasión que tengo desde niño. Yo recuerdo que iba al colegio en primaria y nos hacían escribir redacciones y eso me encantaba. Me ponía a escribir unas historias súper largas, locas, y luego me gustaba leerlas en clase.

¿Crees que leer, haber escrito diversas novelas y tener tu propio blog te ayuda a la hora de hacer tu trabajo a día de hoy?

Sí. Creo que leer es la principal forma de enriquecimiento intelectual que hay. Te da conocimientos, ves diferentes maneras de observar el mundo, diferentes maneras de expresarte. A mí me gusta darle mi toque personal aunque esté escribiendo un artículo sobre automatización para que no sea otro artículo más, que tenga su personalidad. Yo creo que en eso influye el haber escrito ficción, que me guste la literatura.

Si pudieras escribir un libro junto con un autor «famoso» (vivo o muerto), ¿con quién lo harías?

Si pudiera resucitar a John Steinbeck me gustaría mucho escribir un libro con él. De los vivos, Paul Auster o Siri Hustvedt, o bien otra autora que falleció, Ursula K. Le Guin.

¿Tienes o tuviste algún ídolo?

A mí siempre me ha gustado mucho el baloncesto. Al ser de Badalona, era del Joventut y mi ídolo era Jordi Villacampa. Otro fue Freddie Mercury, por ejemplo. Hoy en día ya no tengo ninguno.

Eres también un gran aficionado a la montaña, ¿qué es lo que te atrae tanto de la naturaleza?

A mí me encanta la naturaleza. Estar en la naturaleza para mí es el mayor placer que puede haber y lo que más me gusta es que ahí el tiempo no tiene sentido. No existen las urgencias, las prisas: estás allí y ya está. Ver cómo la naturaleza está transformándose a peor por culpa de las acciones humanas también me preocupa. A pesar de todo, como te decía, yo cuando estoy en la montaña me relajo mucho, estoy muy tranquilo, me siento integrado en el entorno.

¿Cómo te ves dentro de diez años?

Cuando eres muy joven te dices: «¿cómo estaré dentro de diez años?» y piensas algo como «seré un adulto responsable que ya tendrá su propio hogar». Pero cuando tienes 48 años y te haces la misma pregunta, lo primero que deseo es que esos diez años vayan muy lento, que pasen muy despacio y que pueda aprovecharlos para hacer cosas que realmente me llenen, que me hagan sentir vivo. Espero que esté bien de salud y con eso me conformo.